MARIPOSAS AMARILLAS
Me gritó la vida
un silencio extraño
y le grité a la vida
mil voces en mi canto;
...mariposas amarillas,
siempre iban volando.
Me gritó la vida,
piedras en el campo,
rosas y amapolas
devolví yo a cambio.
Le grité a la vida
tantos ¡hasta cuando!
respondió el silencio:
¡pasos caminando!
...mariposas amarillas,
siempre iban volando.
Me gritó la vida,
nocturnos cabizbajos,
radiantes las estrellas
burlaron los desmayos.
Le grité a la vida
alientos desahogados,
devolvió el silencio
mis ecos desahuciados.
...mariposas amarillas,
siempre iban volando)
Me gritó la vida
¡ceniza, humo, fango!
ángeles guardianes
cubrieron de oro el barro.
Le grité a la vida
mil sueños desangrados,
respondió la noche:
¡mañana despertamos!
...mariposas amarillas,
siempre iban volando)
Me gritó la vida
un silencio extraño,
le grité a la vida
¡no más silencios vanos!
silencio tras silencio
silencio a cada paso
silencio que se rompe, pues
...mariposas amarillas
¡siempre irán volando
EL ANGEL
El ángel tomó su maleta
colgó sus alas a una nube
sacudió sus sandalias rojas
miró a lo lejos su trompeta
y sin pensarlo ya dos veces
se lanzó hacia el abismo:
la oscura esfera lo esperaba;
...pero respiró profundo
y sintió el alivio.
¡por fín, el ángel descansaba!
Miró hacia arriba y vio Su Sombra;
el ángel sonrío tranquilo,
entonces, escaló montañas
se bañó en el rio,
...contó las madrugadas
besó las tardes amarillas
durmió las noches largas
sintió sobre su frente
el sol ardiente, sintió
sobre su falda la luna helada;
y vió por vez primera
sobre su cabellera blanca
en el cielo transparente
las estrellas que brillaban;
¡misión cumplida...
ya el ángel descansaba!
DAD EL PESAME
(Contra la palabra)
Dad el pésame a la palabra
que trazó mi muerte angustiada
pues quedó de mí ya liberada
para iniciar su aroma perfumada.
Dad el pésame a la palabra
y que sea breve el luto que cabalga
pues mi muerte que dejó anunciada
ya es un hecho en obediencia hidalga.
Dadle el pésame y que sonría
que su risa sea ancha carcajada
que se goce el triunfo la poesía
que en sus versos, estoy amortajada.
.
Ya no es ella prisionera
de la extraña voz acalorada
que lanzó su hiel amarga
a esta vida que se apaga.
Dadle el pésame y prosigan
con su fiesta de guirnaldas
que salpique su latín “amén”
la orgullosa diosa de palabras...
pues maldijo, primaveras gratas
y predijo, soledad sin calma
¡ilusiones breves se fugaron vanas!
por piedad bendita, para acunar el alma.
Se ha cumplido ya el deseo
de la voz hiriente solitaria
que narró una vida de mordazas
y robó del verbo su plegaria.
Dadle el pésame, que ya delira
esta pobre vida ya apagada
está cumplida ya mi muerte…
¿Podrás vivir sin mi?, dulce palabra,
(Para la palabra)
me muero para ti, para poseerte en sueños,
y para obligar tu pensamiento,
plegarias para mí.
me muero para ti, para quemar tu aliento,
y para que narres mi silencio,
que se llenó de ti.
me muero porque si,
porque quiero tu castigo,
y para cansar tu olvido,
desangrado ya sin mí.
me muero porque te escucho,
te escucho para morir,
me lanzo al negro abismo,
sin miedo al no vivir
pues sé que forjaras la idea,
¡me inventarás vivir!
será tu breve luto una derrota,
¡el triunfo será de mí!
(Para vosotros)
!Dadle el pésame que no me asusta,
esta absurda idea de morir!
yo renaceré en la inmaculada
palabra que se aferra en mí.
yo borraré su oscura mancha,
el cielo pintaré de azul añil
es mía toda la palabra....
...y es breve, todo este morir.
si quiero vida, la reclamo,
si quiero muerte, sé huir,
¡dadle el pésame acusadores!
que esta palabra vive en mi.
(En mí)
...es la muerte blanca que se asoma,
esta breve idea de querer morir
esta lucha fragmentada en versos
la razón hastiada, que finge su existir.
…descanse el nervio ya agotado
respire el alma su vivir
retoce la emoción ligera
¡hizo ya las pases, la palabra en mí!
SEPTIMO DIA
(el poeta reposa)
después de todos los veranos, los inviernos
los otoños, y algunas primaveras, la creación
a imagen y semejanza, tomó un descanso:
...y como ya no pudo inventar poemas,
porque el alma desconoce del genio sus faenas,
y como el genio está dormido alejado del poeta,
y el corazón no quiere echar sus alas a volar
entonces echo al rio blanco de esta letra muerta
esta inútil hojarasca de un silencio que me besa.