PRESAGIOS
Yo quise presagiar mi huida.
inventando una forma diferente,
arrancando de mi alma herida,
la soledad vencida, gritando ¡muerte!
Yo quise apaciguar batallas
cabalgar distancias velozmente
lanzarme apresurada y rendida
a la milicia vida, gritando ¡muerte!
Yo quise navegar dormida
por la mar serena indiferente
ahogar mi forma arrepentida
en el profundo abismo, gritando ¡muerte!.
Yo quise silenciar
la voz airada de mi espíritu
cortar sus alas mariposas
soñando sueños infinitos;
jugar a diosa aventurera
que se recrea en sus designios,
para ocultar los misterios
de los muertos a los vivos.
Yo quise resumir caminos
frenar la luz de mis delirios
conceder descanso a mi alma
¡regresar los pájaros al nido!
gritar las muertes inseguras
ataviadas de leyenda y mito
quemar inciensos en auroras
¡honrar la muerte de los vivos!
No sé si fui yo misma
o fue, la voz de siempre;
la voz soberbia del poeta
que juega con la vida
que juega con la muerte.
Yo quise presagiar mi huida
inventando nombres diferentes
gorriones, mariposas, golondrinas
fantasmas y sombras ascendentes
tantas frases ahuecadas
tantos verbos incongruentes
para vencer a la derrota
y presagiar el grito, ¡muerte!
Yo quise presagiar mi huida...
¿o fue mi alma incoherente,
o tal vez mi espíritu inconsciente?
Hoy sé que la palabra sobrevive;
la palabra soy yo.
¡soy vida y soy muerte!
y como soy palabra y sobrevivo
te honro con mi verbo ardiente
con la voz firme del poeta,
¡Gracias por vivirme, ¡muerte!
NO ME LLAMES POETA...
Si el inicio de esta prosa
no te avisa al corazón
que el silencio y tu rutina
se acompañan con mi voz...
no me llames poeta, no…
si te cuento cosas simples
que mi alma se guardó
si te digo que me escuches
que mi voz es mi canción.
no me llames poeta, no…
si mi verso aquí se nubla
por un instante de dolor
por un nudo de nostalgia
que atraviesa mi garganta…
(el sollozo aquí se congeló).
no me llames poeta, no…
si este verso sinfonía,
te recuerda el eco de su voz
si te dibuja el alma saltarina
una fugaz estrella de ilusión
no me llames poeta, no…
si no asoma a este minuto
una clara sonrisa al alba
si esta palabra azul cielo
no te recuerda a Dios
No me llames poeta, no...
si en mi delirio errante
se acobarda esta canción
y maldigo los suspiros
de esta inválida ilusión.
perdóname lector,
si te mancho el corazón;
pero no me llames poeta, no…
si te pido un sólo instante,
¡un minuto por favor!
que no apartes tu mirada
de estos versos sol a sol
que los grabes en tu mente
y si acaso, ya en tu corazón.
no me llames poeta... por favor, no…
llámame mariposa,
flor de un día,
gaviota blanca...
pero no me llames poeta,
¡no, ahora no!
cuando declinen las sombras
...entonces yo escucharé tu voz
...pero no me llames poeta,
¡no, por ahora no!
BUFON
sosténme en tu mirada
bufón arcángel sin alas
estremece mi delirio
estrangula mi nostalgia
rómpeme el silencio
haz de mí tu carcajada
si mil veces has pisado
sin piedad mi pobre alma
lanza ya tu espada hiriente
a este inicio de fantasma
¿acaso temes mi reflejo
asomado en tu espalda?
bufón arcángel sin destino
separa ya, si quieres mi camino
y lánzame a tus abismos
espérame en la orilla desolada
que aún mi pobre alma ya burlada
despertará a mi ángel ya dormido;
sin nombrarte una vez más, te digo:
somos dos arcángeles unidos,
yo de pie sin alas, tú también, ¡maldito!
LA HUIDA DEL SILENCIO
Huyó el silencio, huyó la herida.
cantaron las aves dulces melodías.
Huyó el destino, su macabra desdicha,
se escuchan campanas en la lejanía.
Huyeron las cigarras con su torpe melodía,
mi alma recupera, en lenta mejoría.
Poco a poco el silencio, se acopla en armonía,
y las horas advierten, en paz su compañía.
-Es clara la noche en sombras
es luna nueva y viva
lo místico reemplaza
lo ignoto de la vida-
-..y en estas añoranzas
en que el alma delira
todo el dolor de antaño,
es humo, sombra y ceniza.-
Huyó el silencio,
huyó la herida
mi alma sin pesares,
¡al fin se regocija!
t.
DEJARE DE SER
Dejaré de ser la letra en mi poesía
y otras voces, me recitarán un día.
...otras voces nuevas y tranquilas
arrullaran mi alma, eterna golondrina
dejaré el aliento, fresco de mi vida,
sellado para siempre en notas de poesía.
...otras voces, lejanas y pasivas
preguntarán, tal vez: ¿quién fue
ésta, que así amó en su vida?;
responderé en mi verso:
“siempre fui un alma amanecida”.
...dejaré incompleto los rezos
y plegarias de un alma abatida
otras voces por piedad bendita
dirán “amén”, quizás “avemaría”
(mi verso: “adiós patria bendita“)
...dejaré silencios marchitos
y sombras pequeñitas
todo y nada en fragmentos
en las páginas heridas
y otras voces recitarán:
“Puerto Rico, isla chica”.
Otras voces nuevas y sencillas
repetiran a sol y viento:
“todo pasa, todo se olvida”,
y yo me escucharé (allá en la otra vida)
tantas y tantas veces repetida.
...dejaré por siempre el mar
¡inmenso mar de noches frías!
dejaré de ver la luna...
¿llorará en mi partida?
...otras voces dirán:
“está con Julia y Alfonsina”
también devolveré a la noche,
las estrellas que me huían.
...dejaré verso a verso enlazado
cada minuto transparente de mi vida
(y el día, hora y minuto)
de otro presagio que se avisa.
y otras voces confundidas
repasaran, tal vez:
¡toda mi voz antigua!
Dejaré de ser la letra en mi poesía
para que otras voces ajenas me repitan.
01/04/02
10:00 p.m.
ALAS DE VIAJE
Todo parece indicar
que el alma sacude sus alas,
luego de un tiempo dormida;
parece estar lista y avisa
presagios que se aproximan.
Acude a sus alas de viaje,
pero no las de blanca paloma,
ni las de la mariposa festiva;
sino aquellas que son oscuras,
¡sus alas de golondrina!
Esta vez avisa en silencio,
sendas ya confundidas
de cielos y sol apagado
de noches de luna marchita
de estrellas ya derretidas
sobre un árido camposanto.
¡Es ya; páramo de luz vencida!
La sombra deja sus huellas
la piel sacude su herida
un ángel camina despacio
¡no vuelan las aves altivas!
ni cantan trinos los pájaros,
pero una sonrisa dibuja el alma,
¡ojos azules, cabello blanco!
y un arcoíris rosado se asoma
en el ancho y vacio espacio.
-camina descalza la ninfa.
sospecha senderos largos
presiente una luna airada
presiente los mares amargos-
El alma golpea desmayos
y reclama voces perdidas
¡canciones del rio ancho!
Una sonrisa abraza el alma
¡y silban su canto los pájaros!
De rosa se ve el horizonte
cuando un ángel avisa sus pasos,
pero se asoma la luna y regresan
las sombras oscuras de espanto.
El alma regresa a su nido
y guarda sus alas de viaje
¡igual que las aves de paso!
sonríe y está complacida
¡sabe viajar sin reparos!
sabe que todo es mentira,
¡los nidos aguardan sus pájaros!
HIMNO DEL POETA AUSENTE
Yo misma te diré algún día
con la fresca y clara voz
allá en el alba renacida
lo que el arlequín travieso
-bufón de las horas perdidas-
escondió en sus manos
cual paloma errante herida.
...yo misma, en un lenguaje
tan claro cual la brisa,
en un lugar donde el sueño
será pura fantasía
donde el cansancio
del músculo, será sombra
de otra vida, donde todas
las palabras serán
rondas cristalinas,
donde el verbo será el VERBO,
-Verbo Dios Palabra y Poesía-
yo misma cantaré las voces
que en silencio acuné un día
seré yo misma la absoluta
trinidad: alma-razón-vida,
Yo misma seré toda yo,
para que mi voz de fuego,
te sirva a tí, ¡hija poesía!
Hija de mis sueños
(desobediente a veces)
te dirá mi voz azul celeste:
¡el himno del poeta ausente!
“Te perdono tus desaires
desencantos, deshonores
altiveces, rebeldías
desaires y rencores
impropias cobardías
confusas emociones…
Te devuelvo tus amores
los jardines perfumados
la luna soñolienta
y el sol abrillantado,
las estrellas alcanzables
y los cielos despejados.
¡Hija de mis sueños
madre de mis versos
sangre de mi sangre
versos hechos besos!
Poesía intolerante,
piel de mis anhelos”
Yo misma intacta aurora
sin tí, ¡ya con el Verbo!
te honraré en silencio
cantando con mi ángel
la fiel promesa antigua:
¡eres libre golondrina,
ya pueden volar tus versos!”