HANSEL & GRETEL


Hansel y Gretel eran,
dos pequeños hermanitos
con su padre y su madrastra,
vivian siempre muy unidos.
Pero un dia la pobreza,
de repente sobrevino
los dejó desamparados,
sin tener ni pan ni abrigo.

La madrastra, muy astuta
a su esposo fríamente,
un buen dia así le dijo:
“es preciso que llevemos
bosque adentro a esos niños
regresemos luego solos,
y que se pierdan aturdidos.
así nos sobrará el pan,
y tendremos más abrigo”.



El padre quedó muy triste,
pues quería a sus hijos,
más no quiso contrariar
a su mujer asustadizo,
y se fue con los chiqullos
hacia el bosque afligido.
Allí los abandonó,
dejándolos solitos.

All llegar aquella noche
los dos pequeños niños,
lloraban y temblaban
porque hacía mucho frio,

Al salir de nuevo el sol,
caminaron por el bosque,
fatigados y con hambre
los dos pequeños niños.
A lo lejos divisaron,
una casa muy inmensa,
de hermoso colorido.



Hanzel y Grettel. se acercaron
a la casa despacito,
y muy pronto descubrieron:
que estaba toda hecha
de dulces exquisitos:
menta, caramelo, fresa
chocolate, jengibre, canela,
y ricos panecitos.
Como el hambre era tanta,
comenzaron a comer
de los panes y galletas,
dulces y tan ricos.



De pronto llegó la dueña,
de aquella casa sin aviso,
era una bruja del bosque,
que engañaba a los niños,
¿Por qué están
comiendose mis dulces?
preguntó muy enojada,
la malvada bruja a los niños
“Somos Hanzel y Grettel”,
contestaron los chicos.
“fuimos abandonados en el bosque,
y tenemos mucha hambre,
y también mucho frio”
“ja, ja..“ se burló la bruja
“nunca saldrán de aquí..”
Y los hizo entrar a su casa,
engañando así a los niños.
Muy tarde comprendieron estos
que estaban con la bruja
atrapados y perdidos.



Entonce la malvada bruja,
obligó a los chiquillos,
a trabajar sin descanso,
hasta quedarse dormidos.
Planeaba ella luego,
encerrarlos y engordarlos,
y comérselos toditos

Pero en la mañana despertaron
de pronto los dos niños,
y viendo que la bruja,
aún dormía, sin oirlos,
La atraparon en su cama,
y la amarraron rapidito.
Salieron de la casa,
corriendo los dos niños,
mientras a lo lejos se escuchaban
de la bruja, ¡ay, sus gritos!



Y a mitad del bosque
se encontrarron
con su padre que afligido,
lloraba hacía dos días,
por aquellos sus dos hijos.
“no llores, padre,
aquí estamos”,
le dijeron los dos niños.
El padre sonrió al verlos,
y pidió perdón a sus dos hijos
“nunca los abandonaré,
fui un cobarde”, así les dijo.

Y regresaron a su casa,
el padre y sus dos hijos,
donde también la madrastra,
pidió perdón a sus niños:
“estaremos juntos para siempre,
en pobreza o en riqueza,
en las buenas y las malas,
con abrigo y sin abrigo”.



La familia superó,
aquel tiempo de escasez,
la cosecha prosperó,
y a Hanzel y Gretel
todo les fue muy bién.



autor:  Miriam Ramos
Adaptación del cuento
escrito por los hermanos Grimm