Herencia de dioses…
Llegan de ideas lejanas
cultos, mitos, leyendas y fábulas;
arcanos misterios de dioses antiguos,
deidades divinas y sacras,
Llegan los dioses malignos
llamas de fuego que hablan,
volcán y ceniza, peste asesina,
tormenta en las aguas,
dioses malignos que escupen
miedo, furor y venganza…
Reciben por ritos y ofrendas
la sangre en destino
al ritual endiosada,
la sangre que es vida
en sacrificio otorgada.
Llegan los dioses guerreros
luchando en batallas
y dioses amigos,
con todas sus armas;
dioses que ayudan
obtener la victoria,
del hombre en sus guerras
y luego se marchan.
Llegan las diosas maternas
que arrullan y danzan
que dan de su pecho
su leche dulce materna
que engendran deidades,
ternura, pasión y belleza.
En carrozas, caballos, coches
corceles y nubes vecinas,
llega un ejércitos de ayuda divina
que en aires de viento y llovizna
sus lenguas de fuego salpican,
Llegan los tronos divinos
morada invisible de dioses
que auxilian, vigilan,
bendicen, castigan,
dioses de piedra y madera,
de barro y de arcilla,
y copas de miel en vasija,
Celebra sus nupcias
la novia divina,
doncella que calla
que otorga su dicha;
la ninfa del alma
muerde la vida,
se goza en placer
la esposa divina.
Llega el amado exquisito
fragancia de aroma bendito,
la entrega absoluta divina
el pacto de oro y de anillo,
procrean los dioses sus hijos
que heredan gracia y prodigio.
Llegan también,
los dioses terrestres
que elevan su trono
llamándose reyes,
que usurpan deidad
¡mortales vivientes!.
Llega la diosa de oro
de bronce y de plata
la diosa conquista
¡belleza mortal!
que reina a distancias
toque de guerra o de paz
Llegan los príncipes
del bien y del mal
la carne que tiembla
la lucha abismal
caballo y jinete,
¡batalla final!…
Llegan de ideas lejanas
marchan y triunfan,
ganan y pierden,
vienen y van…
ideas ocultas
del hombre antifaz,
mito y leyenda,
dogma y creencia,
¡dioses divinos
que engendran deidad!
...y llega con mucha prudencia,
la sabia presencia
la eterna conciencia
el alma intranquila,
que busca contínua,
¡justicia y verdad!
Los siglos de oro
de plata y de bronce
de piedra y de arcilla
de barro y madera
nos dejan sus huellas
caminos de dioses
de herencia divina
de gran ¡Libertad!.
autor: Miriam R.