Nuestros instrumentos típicos
Los instrumentos musicales indígenas
Las culturas indígenas tienen una amplia tradición musical. Por toda América, los pueblos nativos han desarrollado instrumentos y ritmos que se basan, no sólo en los materiales de la naturaleza, sino en la reproducción de sus sonidos. Así, elaboraron instrumentos de viento y de percusión para crear la música de sus ceremonias y rituales.
Los taínos, por ejemplo, desarrollaron instrumentos de viento como el fotuto. Éste se hacía con el caracol del carrucho, cuyo ápice se perforaba para soplar y producir el "sonido de trompas" que describieron los españoles. Aunque no existe mucha documentación en las crónicas de la colonización, otros instrumentos de viento incluían las flautas y los pitos, hechos de madera o hueso.
Además, según el historiador Gonzalo Fernández de Oviedo, también crearon tambores como el magüey, un tronco grueso y perforado con lengüetas sonoras, y el mayohuacán, que se hacía sonar golpeando el tronco por el costado con mazas o bastones de madera. Los taínos también fabricaron instrumentos que han sobrevivido y forman parte de nuestra cultura popular, como los güiros y las maracas.
Los instrumentos de percusión
Los instrumentos de percusión son aquellos que se hacen sonar golpeándolos con varas o con las manos. Existen tipos de tambores que se construyen con madera y cabezas de cuero, mientras que otros muestran algunas variaciones. En Puerto Rico tenemos instrumentos de origen africano, como el bongó y la conga. Otros instrumentos de percusión menor son el güícharo y las maracas.
El güícharo
También de origen indígena, este instrumento se fabrica con un calabacín elongado, seco y hueco, al que se le han rayado incisiones transversales paralelas de un extremo al otro. Para hacerlo sonar, se raspa con una púa de madera o de metal. La profundidad o la claridad de su sonido depende del tamaño del güícharo, por lo que podemos encontrar una gran diversidad de tamaños, así como de materiales de fabricación. En Puerto Rico, se utilizan el güiro cubano, muy popular en los conjuntos de salsa o charanga, y el güícharo boricua, que puede ser de menor tamaño y se toca con una púa de metal.
Las maracas
Estas sonajeras de origen indígena se hacen con la fruta redonda, seca y vacía del higüero. En ella se insertan semillas secas o piedrecitas que, al agitarse, producen su característico sonido. Para elaborarlas, a las frutas se les extrae la pulpa a través de uno o dos agujeros perforados en su cáscara. Luego de introducirles las semillas que las hacen sonar, se le encaja una manija a cada maraca.
Por lo general, se tocan en parejas, diferenciando el "macho" o la maraca con el sonido más grave, de la "hembra", la maraca con el sonido más agudo. Esto se logra modificando la cantidad de semillas de su interior o variando el tamaño de la higüera. Las maracas se escuchan en la música campesina y en ritmos afroantillanos, como la salsa.
El bongó
El legado musical africano en la Isla se caracteriza, entre otros, por los instrumentos de percusión. Existe una gran variedad de pequeños tambores, que hoy día forman parte integral de los ritmos latinoamericanos. El bongó, por ejemplo, consiste de una pareja de tambores unidos por una pieza de madera. Se coloca entre las rodillas del percusionista o bongosero, quien lo toca sentado.
La conga
Otro tambor africano, la conga es un instrumento de mayor tamaño que el bongó, y es muy utilizado en los ritmos de la salsa. En la mayoría de los casos, se toca en pares y el conguero las toca de pie, percutiendo con sus manos. En sus inicios, la conga era un grueso tronco ahuecado, con una cubierta de cuero afinable, clavada sobre una de sus aperturas.
La clave o palitos
Se compone de dos pedazos cilíndricos de madera dura, que se percuten el uno contra el otro. Este simple instrumento es el fundamento de la música latina. Aunque no es un instrumento "puertorriqueño", su uso sí es típico y se escucha en interpretaciones musicales como la música folclórica y la salsa.
La pandereta
Las panderetas son tambores de mano, con una cubierta de piel sobre un marco circular de madera. También conocida como pandero o plenera (por usarse en la interpretación de la plena puertorriqueña), ésta pudo haber surgido de unos instrumentos morisco-españoles o de otros instrumentos africanos de percusión menor. El tamaño de la pandereta determina su tono.
Los instrumentos de cuerda
La música popular y la autóctona se definen, en muchos casos, por el sonido de instrumentos de cuerda como la guitarra. Otros instrumentos de este tipo utilizados comúnmente en Puerto Rico son el cuatro, el tiple, el tres, el requinto, la bandurria y la bordonúa.
La guitarra
Este antiguo instrumento, que hoy es universal y se caracteriza por tener seis cuerdas, fue traído a la Isla por los españoles desde muy temprano en nuestra historia colonial. Desarrollada en el siglo XV, fue adaptada a los ritmos hispánicos de Europa y de América, dándose a conocer como la guitarra "española" o "clásica". Su forma y estructura han evolucionado a lo largo de los siglos, aunque es esencialmente el mismo instrumento desde mediados del siglo XIX. De la guitarra se han derivado innumerables instrumentos de cuerda, como el cuatro y el tiple puertorriqueños.
El cuatro
Otro de nuestros instrumentos musicales autóctonos, el cuatro se desarrolló en la Isla como respuesta a la necesidad de instrumentos de cuerda en Puerto Rico. Deriva su nombre de las cuatro cuerdas que tenía en sus inicios. Sin embargo, para mediados del siglo XIX el cuatro ya contaba con sus característicos cinco pares de cuerdas. Sus partes se fabrican con maderas nativas, como el guaraguao, el laurel, el guayacán y el yagrumo hembra.
Desde sus comienzos, el cuatro es el instrumento del campesino y se escucha en los aguinaldos navideños típicos de nuestra tierra. Además, con la pava y el coquí, el cuatro forma parte de la iconografía popular de Puerto Rico, simbolizando nuestra cultura y celebrando nuestra identidad nacional.
El tiple
Este instrumento también se deriva de la guitarra y de guitarrillos más pequeños de origen español. El tiple es tan antiguo como el cuatro y junto a éste se le escucha en la interpretación de bailes de salón, como el minué y el vals. El tiple es el instrumento de cuerda de menor tamaño en Puerto Rico. Puede tener 3 cuerdas, como es el caso del tiple requinto de la montaña; 5 cuerdas, como el conocido tiple doliente; o 6 cuerdas.
La bordonúa
Este tipo de guitarrillo es más grande que el cuatro y el tiple. Se caracteriza por ser un instrumento de bajo, que experimentó un resurgir en las décadas del 1920 y 1930. Algunos de los estilos musicales desarrollados por músicos puertorriqueños se conocen por los nombres de "lloriqueo" y "gemido", dentro de lo que se conoce como la música folclórica de Puerto Rico.