Bella Durmiente
La bella durmiente era
de virtudes toda llena
belleza, bondad y gracia,
completaban su belleza.
También danzaba y bailaba,
era el alma de las fiestas,
pues todos esos dones,
le otorgaron hadas buenas.
Pero el hada más siniestra
que no fuera invitada
a la fiesta de los reyes
al nacer esta princesa,
enojada y celosa
la hechizó de esta manera:
“al cumplir los dieciseís,
te hincarás con una aguja,
y morirás después.
Pero un hada buena,
que observaba,
cambió el hechizo
para bién, y dijo:
“No morirá la princesita,
dormirá cien años,
hasta que,
un príncipe la encuentre,
y con un beso la despierte
del sueño a su vez".
Y así fué, durmió cien años,
y la princesita,
La Bella Durmiente fue,
hasta que llegó al palacio,
un Príncipe en su corcel,
y besando a la Princesa,
ella despertó otra vez.
Oh bella durmiente despierta,
feliz se encuentra esta vez,
sus sueños de oro forjados,
se hicieron reales también.
autor: Miriam Ramos
Poema basado en el
cuento original de
La Bella Durmiente