Madre-Poesía
A mi madre Anita
(Ana María Ramos Rivas)
1912-1987
Es verdad…
Tuya fui desde el comienzo;
antes de que iniciaras tu partida.
yo toda tuya, tú toda mía.
Yo fui el cántaro que llenó
tus locas fantasías
yo tu sueño, tú mi vida.
Yo fui el ave que habitó
en tu nido protegida,
yo tu aliento, tu suspiro,
tu alma golondrina.
Tejiste a mi espalda
la lluvia de tus días,
reclamaste en tu silencio
a mi voz, tu herida;
y el coraje de tu llanto
se amarró de mis pupilas.
Es verdad…
Fui el final de tu cansancio
fui el comienzo de tu risa,
fui tu rosa y fui tu espina.
Fueron tus ojos mis nanas
y mi cuna tu alegría,
tus recuerdos mi ternura,
tu canción hecha poesía.
Al fin, es cierto…
El tiempo se difunde
el cosmos se agiganta,
se alarga el espiral
que enroscaba tus andanzas,
se escapa tu latir
que mi corazón atrapa.
Es cierto…
la noche lo relata.
El misterio se hace gritos
se disfraza de palabras.
Yo en tus mimos y cariños
tú en caprichos de mi infancia.
Tú la puerta en mi mirada
yo mi verso en tu ventana.
Yo un siempre mar abierto
tú el río que clamaba.
Yo tu lira, tu aliento,
tú mi continua sombra
que guardaba mis palabras.
Tú el inicio, yo el final
y entre ambas ella:
la esencia inmortal.
El misterio lo define el tiempo
lo inmortal no se detiene
las estrellas no se apagan
los luceros resplandecen
a mis ojos tus pupilas
se asoman renacientes.
Canta luna, canta sol, canta lluvia,
¡la noche se detiene!
El cosmos ya se acerca
el universo te devuelve,
los mitos se disfrazan
la huida se detiene.
Es cierto…
Tus pasos y mis pasos,
son huellas grabadas
en el tiempo para siempre.
Miriam Ramos