Los géneros musicales de Puerto Rico
La décima
Según las investigaciones realizadas por el Dr. Marcelino Canino, la décima es una forma poética que llegó a la Isla durante el siglo XVI. Su invención se atribuye al escritor español Lope de Vega, o al poeta Vicente Espinel. La importancia de la décima en Puerto Rico es considerable ya que es el medio poético que se utiliza para escribir los versos del aguinaldo y el seis, que son parte esencial de nuestra tradición musical.

El seis
Francisco López Cruz, afirmó en su libro La Música Folclórica de Puerto Rico, que el seis constituye la "espina dorsal de la música rural" puertorriqueña. Sin embargo, desconoce la razón por la cual se le llama seis a esta expresión musical. Manuel Alonso, en su libro El gíbaro, describió el seis por vez primera, denominándolo como el vehículo de expresión del hombre puertorriqueño de la montaña.
Su forma literaria depende de la copla, la
décima y de las improvisaciones que conocemos
como trovas. En el pasado, el cuarteto de cuerdas
estaba compuesto por instrumentos de cuerda
como la bordonúa, el tiple y el requinto, aunque
alguno de estos instrumentos han caído en
desuso. El güícharo y el bongó marcan la percusión.
En Puerto Rico, existen literalmente cientos
de tipos de seis, ya que pueden desarrollarse varios estilos en un mismo municipio. Algunos de ellos han sido descritos por López Cruz en su libro:

- el seis con décima: aunque no es un género específico, se denomina así cuando el cantor de un seis lento utiliza la décima para los versos de su canto.
- el seis sonduro o zapateao: en este tipo de seis los bailadores (usualmente hombres) hacen fuertes ruidos con sus zapatos.
- el seis de oriente: en su libro, López Cruz describió a este seis como el más popular en la parte oriental de Puerto Rico. La melodía se cantaba con la música de un seis
fajardeño.

El aguinaldo
En Andalucía, España, los aguinaldos se utilizaban para acompañar a grupos de personas que iban de casa en casa en la Navidad, en búsqueda de obsequios. La tradición emulaba la búsqueda de establos en Belén por parte de la Sagrada Familia. En nuestra isla, la costumbre se transformó en la trulla o asalto navideño. La música del aguinaldo siempre ha sido de origen popular y se acompaña con instrumentos como las panderetas, los cencerros y los güícharos, entre otros.

La bomba
Aunque los orígenes de la bomba aun son un tanto inciertos, sí podemos asegurar que es un género musical orientado al baile. El baile de la bomba surgió a finales del siglo XVII, en Loíza y otros lugares donde se concentraba la población africana en la Isla. Sin embargo, sus raíces parecen estar en las regiones del norte de África.
Su origen se puede ubicar a lo largo del litoral costero de Puerto Rico. Se destacan, principalmente, las regiones comprendidas entre Loiza y Santurce, así como el municipio de Ponce y sus alrededores. Algunos tipos de bomba son el calindá, el mariandá y el yuba. Además, están el leró, el guembe, el cunya y el belén. En estos estilos, la melodía es usualmente entonada al unísono por un coro dirigido, casi siempre, por una solista femenina. Además, es costumbre que los bailes se realicen en el exterior, preferiblemente en un espacio con suelo firme y libre de vegetación.
El baile, que deriva su nombre del tambor africano, se desarrolla mediante intercambios de movimientos que responden a los sonidos del tambor. Así, los bailarines se toman turnos "desafiando" a los tambores con sus contoneos. Los tambores de la bomba fueron, inicialmente, barriles para almacenar melaza, pero luego se elaboraron diferentes tipos de tambores que proveían el acompañamiento adicional. Entre éstos, se encuentran el requinto o subidor, y el buleador o seguidor.
Los instrumentos utilizados en este género además de los tambores son los cuás o palos con los que se percute el tambor seguidor, la maraca y, en algunos casos, el güiro. El doctor Manuel Álvarez Nazario estableció en su libro El Elemento Afronegroide en el Español de Puerto Rico, que llamarle "bomba" los tambores proviene del verbo africano gwomba, que en lengua bantú significa "tocar el tambor". Se sabe que, cuando los africanos llegaron a América, intercambiaron la g por la b.

La plena
Uno de los géneros más importantes de la música tradicional de Puerto Rico, es el famoso "periódico cantado", mejor conocido como plena. Se trata de una expresión musical narrativa que detalla los sinsabores, los sucesos y las ironías del pueblo obrero, empleado en las fábricas de los centros urbanos como Ponce, Cataño y Santurce.
La teoría más popular sobre el origen de la plena es que surgió en Ponce, alrededor de 1920. Sin embargo, otras teorías apuntan a que su desarrollo fue mucho más temprano, ya que hay plenas que datan del año 1875.
Este género, al igual que la bomba, tiene sus raíces en la música y los bailes provenientes de África. Sin embargo, el baile de la plena se distingue de la bomba en la espontaneidad o informalidad de sus movimientos rítmicos, se interpreta con una mayor variedad de instrumentos y, además, incluye a las voces masculinas. En su composición musical, se encuentran matices de nuestra herencia africana oriental y de la música del jíbaro, provenientes de las tradiciones españolas y marroquíes.
Las letras de la plena se basan, en su mayoría, en la difusión de las noticias del día, en especial, satirizando gran parte de estos sucesos. En cuanto al baile, la coreografía es bastante sencilla. Aunque la evidencia indica que, originalmente, se bailaba separado, ahora es común que se baile en pareja.
Entre los instrumentos utilizados en la plena se encuentran 3 panderos o panderetas, los tambores requinto y seguidor, el güícharo, el cuatro, la guitarra y, en agrupaciones más contemporáneas, la conga.

La danza
A mediados del siglo XIX, la sociedad puertorriqueña fue testigo del surgimiento de un nuevo género musical. Descendiente directa de la "habanera" cubana, la danza se convirtió en la forma musical de nuestro continente que más se asemeja a la música clásica del Viejo Mundo.
El baile de la danza se divide en tres partes: el paseo, el merengue y el trío. A los últimos dos se les considera el cuerpo de la danza. Desde sus comienzos, el baile fue concebido para parejas, razón por la cual recibió el rechazo de la alta sociedad. Tanto así que, en 1849, el gobernador Juan de la Pezuela prohibió que se bailara en público. Su decreto no gozó de mucho éxito ya que la danza, como género musical, siguió creciendo, no sólo por su popularidad entre los jóvenes de la época, sino también gracias a quien se considera uno de sus precursores principales: Manuel Tavárez.
Távarez fue uno de los primeros en unir la danza al piano, convirtiéndola así en mensajera de emociones, de la confesión amorosa y la expresión del amor correspondido. Además, creó el prototipo del compositor de danzas, al convertirlo en un hombre culto y sensible. Durante esta época, surgen las dos corrientes de la danza en Puerto Rico. Una de ellas pertenece a la Escuela Ponceña, que tiene un mayor vuelo sentimental, además de tener influencias de la ópera italiana y de la zarzuela española. La segunda escuela, la Sanjuanera, es más rítmica y bailable.
Otro de los mayores exponentes de la danza puertorriqueña, Juan Morel Campos, es quien sintetiza estas dos corrientes. Además, le inyecta un toque de música popular, convirtiendo al género en un vehículo para transmitir infinidad de ideas, servicios y funciones.

La salsa
El movimiento musical denominado como salsa, surgió a finales de la década de 1960, en dos centros culturales: Puerto Rico y Nueva York. La salsa constituye una expresión rítmica y narrativa de la historia urbana contemporánea. Se destacan en este género las dificultades que caracterizaban la vida de los puertorriqueños pobres, que emigraron a ciudades estadounidenses como Nueva York, en las décadas del 40 y 50. La salsa, entonces, nace de la frustración del puertorriqueño inmigrante que se enfrenta a la dura realidad de su nuevo hogar.

Así, desde mediados de la década de 1950 en Puerto Rico, Rafael Cortijo y su Combo, con la participación vocal de Ismael Rivera, revolucionaron la música del Caribe dándole protagonismo a la percusión y creando una fórmula manifestada por las famosas bandas latinas de Nueva York. Por otra parte, en Nueva York, la salsa logró consolidarse musicalmente y se difundió exitosamente en el mercado musical.
En la década del 70, se acuñó comercialmente el término salsa, convirtiéndose en el vehículo de expresión social y musical de una nueva generación de puertorriqueños que aspiraban a una mayor justicia social. Por eso, el contexto de la música se presenta agresivamente detrás de expresiones líricas que demandan igualdad y libertad.
Como forma de expresión rítmica, la salsa es el resultado de la evolución y combinación sonora del son montuno, la rumba, la bomba, la plena y algunas tendencias armónicas de la tradición negra anglosajona, como el jazz, el rhythm and blues, el funk y el soul.

Los progenitores de este género son, predominantemente, músicos puertorriqueños establecidos en Puerto Rico y los barrios pobres de Nueva York. Su novedosa gestión creó una música bailable fundamentada en los estilos de la tradición popular afroantillana, pero con una fresca perspectiva. Los instrumentos que se utilizan en la interpretación de la salsa son el piano, el bajo, instrumentos de viento como la trompeta, el saxofón y el trombón, además de la conga, el bongó y los timbales.

Muchos de los géneros musicales que pertenecen a nuestra cultura se han desarrollado a partir del uso de instrumentos propios de nuestra tierra. Éstos producen esos sonidos especiales que le dan a nuestros ritmos su personalidad puertorriqueña.
Los instrumentos típicos son muy diversos y la gran mayoría de ellos han evolucionado como modificaciones de algún instrumento extranjero más antiguo, traído a la Isla por inmigrantes de Europa, África y otros lugares de América.
Tomado del Rotativo Primera Hora de Puerto Rico
Tema:  Buche y Pluma no mas
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