Cada vez que miro un mapa “mundi”
me complace contemplarlo.
y voy imaginando un viaje...
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Inicio el recorrido. por
Africa, el Continente
que se impone entre los demás,
(Me sabe a ritmo de tambor,
a selva, fiera y lanza
danza y magia negra
Ochín, Yoruba y Yemayá
y esta tierra por la que Mandela
ha luchado en sus derechos
me estremece hasta temblar).
No es menos maravillosa,
la gran Europa y Asia Central,
Arabia, sacude con su bota,
a Siria, Irán e Irak
(Revivo sus leyendas
en los cuentos de Bagdag
a la India mágica la vigila,
Shiva, la gran deidad,
y a Teresa de Cálcuta,
la recuerdo en su humildad.
La gran Esfinge desde Egipto,
guarda los misterios,
de Osiris, Ramsés y Rá,
y el desierto me conduce,
a los montes más sagrados
patrimonios de la humanidad)
también Japón y China
resplandecen en belleza
por su grandeza imperial)
¡España!, parece que saluda,
a Francia, Italia y Portugal.
(Con sus aires de flamenco
y pasodoble, olé, castañuela,
a la gran Lola Flores, [La Faraona]
me hacen recordar,
y a la obra Don Quixote
de la pluma de Cervantes,
que para siempre se guardó
como obra literal)
Inglaterra, tierra de monarcas
(Guarda en sus palacios,
tesoros de la era medieval,
las coronas de las reinas
Isabel Primera y Lady Di:
¡Princesa de la Humanidad!,
también las tragedias
de Shakespeare
-Hamlet, Macbeth-
[“to be or not to be...”]
se quedaron perpetuadas
como pieza teatral,
me despido desde Escocia
con el toque de la gaita
y su banda musical)
A la regia Rusia me asomo,
(la tierra de los Zar,
revivo las historias de
Rasputín: el monje loco,
y las princesas:
Anastasia, Alexandra:
de la familia Real,
en las letras: Los Karamosov
de Dostoyevsky su gran novela
es justo mencionar,
luego, una danza rusa,
me deleita al marchar).
Mas arriba tres penínsulas:
Noruega, Suecia y Finlandia,
señalan con sus dedos
a todas las demás.
Sigo por el norte, hacia el ártico.
me deslizo hasta Groenlandia
que me lleva hasta Alaska.
(sabe a iglú, pinguino y esquimal)
a lo lejos ya divisó la
América del Norte:
Estados Unidos junto a Canadá
(de las Cataratas del Niágara
contemplo su belleza magistral
desde lejos ya distingo
los estados siempre unidos
y escucho ya su himno:
“I pledge allegiance to the flag...”
y en su historia leo a Lincoln.
Washington y Roosevelt
Presidentes para recordar
también John y Jackie Kennedy,
¡imposibles de olvidar!
[“ask not what your country
can do for you....”]
el gran cañón del Colorado.
New York, ¡la gran Ciudad1,
la sombra de dos torres gemelas:
-World Trade Center-
que al inicio de este siglo XXI,
por una gran tragedia
llegaron a su gran final,
y la pequeña Habana, Miami,
al sur de la Florida,
a las Antillas parece señalar)
a la tierra del mariachi, México,
me dirijo hasta el final,
(No sin antes evocar
las rancheras preferidas
de Pedro Infante y Lucha Villa,
Negrete, La Tariacuri y
la dulce voz de Libertad,
adiós le voy diciendo
al templo de Quetzatcoal)
por la gran Centroamérica me deslizo
desde Guatemala hasta Panamá
recorro a Honduras, El Salvador,
Nicaragua y Costa Rica hasta el final,
(La chica de Ipanema me saluda
y voy sintiendo
un sabor muy tropical,
es la salsa de Rubén Blades
que me avisa, que a las tierras
de Bolívar, ya mis pasos van).
Me esperan las montañas de
Bolivia, Venezuela y Paraguay,
Brasil, Perú y Colombia,.
Ecuador, Chile y Uruguay
(me sabe a samba y bossa nova,
y a leyenda de pájaro Chogui
sobre el cielo de Perú
el cóndor pasa vigilando
el lago azul de Ipacaragui.
y a los 100 años de Macondo:
historia que del Gabo me lei.
Llego a las pampas de Argentina:
la tierra del tango y de Gardel,
también de Evita y del gran Ché,
saboreo una empanadilla
y a la Patagonia llego,
en este viaje sin final)


Desde el sur de América,
me arriesgo a navegar,
y en esta ruta me dirijo,
a las Antillas Mayores
recorriendo todo el mar
Cuba: la tierra de Martí,
Haití: la tierra del Vudú,
Puerto Rico: la Isla del Encanto
y la Cuna del Coquí,.
Jamaica: la del rico ron
Santo Domingo, merengue sabrosón
En estas islas caribeñas,
será larga mi estadía,
pues Cuba es, un rico son
de guajira, rumba y guagancó
(Celia Cruz grita ¡Azúcar!,
del otro lado de la costa,
la Habana vieja me recuerda,
a Tropicana y el Malecón
en la República Dominicana
me recrea un merenque
-evocando a Damirón-
y tropiezo con el ritmo,
de Millie Quezada y su voz,
Haití es pura raza negra,
perpetua a rebelión,
herencia africana
que libró su esclavitud.
En Jamaica, “Africa Unida”
todo el mundo la soñó
a ritmo del “reggae”
que Bob Marley inició.
Ya por fin estoy llegando,
a la Isla del Encanto: Puerto Rico
la gran tierra borinqueña,
en que por orgullo nací yo
Me saluda el fuerte San Felipe
desde el Viejo San Juan
frente al mar y el sol
...la tierra del Edén,
la perla del caribe, como
el gran Gautier Benitéz la llamó,
la tierra enriquecida
que a Colón le cautivó,
la de los bellos palmares,
la del rubio sol, la del jardín florido,
la del valle de collores,
que Llorens Torres le lloró,
la isla del cordero,
la del Yunque Plateado,
la que sabe a caña y ron,,
la del “jíbaro aguzao“,
la de aroma del café,
“Preciosa” la llamó
nuestro Jibarito Rafael,
y preciosa son sus mujeres,
como nuestra primera
“miss universe”: Marisol Malaret,
“Preciosa” le han cantado mucho
y para esta generación,
Marc Anthony también.
Es tierra de grandes artistas,
pintores y trova también:
“El Velorio” de Francisco Oller,
nos recrea un baquiné,
tradiciones y costumbres,
que recuerdan el ayer.
la décima boricua,
de don Chú, el de Bayamón
hoy sonea Gilbertito,
y siguió Victor Manuelle,
el merengue cogió fuego,
en la voz de la Tañón,
igual que Chita Rivera
y Rita Moreno,
nos ganó un galardón,
también José Feliciano
con su guitarra
nos deleita con su voz
Esta tierra de bomba y plena,
de caliente ritmo es,
y sus raíces tambien llevan
la del gran Cacique Guarionex,
y es: Estado Libre Asociado,
con bandera, himno y Ley,
sin dejar caer el puño,
en sus luchas por doquier,
Ha sido larga mi estadía
en esta mi isla tan bella,
en este viaje imaginario,
que de prosas se deleita,
y es que esta isla brava,
es, cuna también de poetas,
y no es de extrañar,
que corra por mis venas,
Julia de Burgos,
al Rio Grande de Loiza,
cantó sus cuitas y penas,
José de Diego desde España,
extrañó su patria bella:
“colgadme al pecho, después que muera,
mi verde escudo en un relicario..”,
también le escribio cartas a Laura,
y nunca se rindió “En la brecha”,
igual nos dejó un himno
a esta patria y su bandera:
“Dios guarde el Ideal”
y son tantos los ilustres,
de esta tierra Borinquén,
su belleza y sus encantos,
nos recrean por doquier,
¡imposible ya nombrarlos!
aquí el verso, ya echa un pie.
me despido orgullosa
de mi bella Borinquén.
de este a oeste paseando ,
de San Juan a Mayaguez,
desde allí diviso nuevamente
¡Africa!, el Continente
(la cuna de las razas)
donde este viaje imaginario
plácidamente comenzé,
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Si cada isla y continente,
cada tribu y cada etnia,
cada pueblo y cada lengua,
se encadenan por doquier
con su arte y su cultura,
¿por qué rayos tanta guerra?
si somos todos UNA RAZA
respirando el mismo aire,
y viviendo igual planeta...
¡Que viva nuestra raza,
Roja, Blanca y Negra!....
y al hombre que domina
al gran Planeta Tierra!.
©Miriam R.
diciember 2002